Montamos el pinball ROKR Dinosaur Lab: así ha sido el DIY y así se juega
Hace unos meses os contamos que ROKR se lanzaba al pinball de sobremesa con Dinosaur Lab, su kit más ambicioso hasta la fecha. Pues bien, ya lo tenemos en casa: en PinCasters nos hemos puesto manos a la obra, lo hemos montado pieza a pieza y le hemos dado bastante caña. Aquí va el resumen de cómo ha ido; el vídeo completo, con el montaje y el gameplay comentado, lo tenéis al principio de este artículo.
Así queda una vez montado y encendido: laboratorio de dinosaurios en fuga, con el T-Rex asomando por la pared.
Un montaje que engancha, tipo Lego
El unboxing es de lo más normal por fuera, pero por dentro viene todo: instrucciones, piezas de madera y plástico, parte electrónica, herramientas y accesorios para dar y tomar. Da un poco de vértigo al abrir la caja, pero las instrucciones son muy detalladas y el proceso recuerda mucho a un montaje de Lego. El tiempo total: unas cinco horas.
Lo mejor es que no es solo un mueble de adorno: hay que montar también la electrónica, los insertos iluminados y los mecanismos, así que al terminar tienes un pinball de sobremesa que funciona de verdad.
Detalles que sorprenden: bumper, flippers y ambientación
Durante el montaje aparecen varios detalles que llaman la atención. El bumper es funcional, con su propia bobina, y se activa de verdad al paso de la bola. Los flippers, aunque no llevan solenoide, incorporan un mecanismo que permite tener bastante control sobre el lanzamiento, algo que no se esperaba de un kit de este tipo.
La ambientación de laboratorio de dinosaurios en fuga está muy cuidada: un Tyrannosaurus Rex atravesando una pared rodeado de luces, un remolino (“twister”) donde converge la rampa izquierda y varias figuras temáticas repartidas por el playfield. Una vez montado y encendido, la sensación cambia bastante respecto a verlo en fotos.
Cómo se juega: modo fácil y modo experto
Dinosaur Lab no se queda en un simple mueble bonito: tiene reglas de verdad. En modo fácil el objetivo es sencillo, llegar a 1000 puntos sumando los distintos tiros (rampa izquierda, targets, tiro central, bumper y la rampa derecha del pterodáctilo, que vale el doble).
El modo experto añade combos: golpear dos veces el mismo tiro en menos de 15 segundos activa un modo especial. Al llegar a los 1000 puntos se desbloquea el modo supervivencia, con todas las luces encendidas y la música a tope, hasta un modo final de cuenta atrás en el que “se han escapado todos los dinosaurios” y hay que completar cada tipo de tiro antes de que se acabe el tiempo. Como vidas hay tres corazones (dos vidas cada uno), así que da bastante margen para intentarlo.
El propio ROKR resume así sus dos niveles: uno accesible para jugar sin complicarse, y otro con misiones y más puntuación para exprimirlo.
Míralo con tus propios ojos
Como decimos siempre, esto se disfruta mucho más viéndolo que leyéndolo: el montaje paso a paso, el detalle de los mecanismos y el gameplay completo (incluido el intento de superar el modo final) están en el vídeo de arriba. Dale al play.